Frase de amor #1

Tu amor me inspira, tu ternura me conmueve y tus besos me enloquecen.

Frase de amor #2

Mi plan era no enamorarme, peor me sonreíste y lo arruinaste.

Frase de amor #3

Y una cosa puedo jurar: yo que me enamoraré de tus alas, jamás te las voy a querer cortar.

Frase de amor #4

♥ Quédate con quien te bese el alma, la piel te la besa cualquiera.

Frase de amor #5

¿Y tú que sabes del amor? Yo te sé a ti de memoria

Mostrando entradas con la etiqueta Relatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relatos. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de mayo de 2020

Historia de Amor y humildad

Amor & humildad


"La piba que me gusta se vino desde Villa crespo hasta mi barrio, en la periferia de merlo. 800 pesos le cobró el Uber, precio elevado por mucha demanda, aunque me parece un precio razonable, son casi 30 kilómetros. Saludó timidamente a los pibes que estaban conmigo, su perfume importado quedaba impregnado y mezclado con el olor a escabio que teníamos encima. Avisó una hora antes que venía, nosotros desde las 19 horas que estábamos tomando birra en la vereda. Se trajo su mochila Prüne, algo de maquillaje y ropa para un eventual 'me quedo a dormir'. Ella es muy bonita, parece salida de alguna serie, ojos bien marrones, pelo lacio y una voz de locutora que al oirla se me hace estar escuchando FM Aspen. Mi cuarto es un quilombo y el baño un desastre. No sé cómo decirle que para tirar agua hay que usar el balde naranja de 20 litros. ¿Y si se quiere bañar? Tengo que cargar el calefón con una jarra, enchufarlo durante 15 minutos y luego ir regulando la temperatura, agregando o sacando. Pienso que sería una buena idea ir a un telo, pero no sé qué onda, tampoco tengo plata, un turno cuesta 700 pesos, me dice unos de los pibes. Me dijo que salió sin cenar, en la casa estaban cocinando canelones y vinieron unos tios, estaba aburridísima. ¿Dónde podemos pedir unas pizzas? Yo invito, dijo. Uno de los chicos se ofreció para ir a encargarlas, tres grandes de muzza $320 reza el cartel de la rotiseria. Mientras esperábamos me pidió pasar a casa para que le ponga a cargar el celu.

- La verdad que me da cosa que te quedes, yo no vivo como vos, no tengo las mismas comodidades, no tengo microondas ni cafetera - le decía.

- ¿Vos sos boludo? Yo vine a verte a vos, no a tu casa - Contestó.

El mundo se me venía abajo de todas formas. Los pibes se reían, y amenazaban con quedarse toda la noche jodiendo en la ventana de mi pieza, que da a la vereda. Llegaron las pizzas, estaban más ricas y aceitosas que nunca. Comimos en la vereda, con cumbia que venía desde casas vecinas. Sobró una entera. ¿La dejamos para el mate de mañana? Dijo haciendo alusión al desayuno. Se va a quedar, en un toque voy a estirar la cama, ordenar la ropa, y tirar desodorante de ambiente. Por suerte la noche está tranquila y la luna hermosa, voy a dejar abierta la cortina para que la contemplemos juntos. Ni los perros se escuchan. Este silencio para mi es un paraiso, me dice, mientras yo llenaba el balde con agua por las dudas."

Autor : Anónimo

domingo, 1 de septiembre de 2019

No hay motivos para no amar a una persona con VIH

Encontramos esta historia de amor que tiene como protagonista a una pareja gay de hombres, del cual uno es portador de VIH. Compartimos este testimonio. Si les gusta, ustedes también pueden compartirlo en sus redes sociales.

No hay motivos para no amar a una persona con VIH

No hay motivos para no amar a una persona con VIH

Él es Matías . Decidí no "cuidarnos" desde el principio. Lo que pasa es que yo me enamoré muy rápido. Y que cuando decido algo, soy firme en eso.

Matías vive con VIH. Tiene un virus en la sangre, en los glóbulos blancos. Los virus son microorganismos que dependen de una célula para vivir, de las nuestras. Mi novio lo tiene encima.

Matías toma una medicación todos los días. La toma para mantener su virus dormido. Si él toma las pastillas todos los días, cuando le hacen un estudio en la sangre el virus no se puede detectar activo. A eso lo llaman carga viral indetectable. Quiere decir que el virus no hace copias, no alcanza la sangre ni el semen ni otro fluido en una cantidad ni calidad que pueda infectar a nadie.

Matías cuida su salud, y cuida la mía. Con la adherencia a su tratamiento a expensas de la toxicidad de las drogas, cuida su salud y la mía. Él se cuida del sida y a su vez me cuida a mí de infectarme. A cambio él paga con dolores de cabeza, dolores del aparato digestivo y engordar un poco más que otra persona. Pero es un precio que paga por los dos.
Matías me ama. Un montón. Y yo lo amo a él. Tiene carga viral indetectable hace cinco años. La evidencia dice que no transmite el virus. Ayer me hice el test. Lo confirmamos.

No hay motivos para no amar a una persona con VIH. No hay motivos para no amar a nadie.

Estoy soltera por gorda

Estoy soltera por gorda. Un relato que llega al alma y que habla sobre el autoestima, sobre los estereotipos y sobre como el amor a veces se confunde con el exterior de las personas, sin dejar ver el interior.
Este relato que encontramos en Internet de manera anónima quisimos compartirlo con todos para que puedan leerlo y reenviarlo en sus redes sociales.
Si eres "gorda", "gordita" o "rellenita" recuerda amarte siempre primero y que la sociedad se meta sus prejuicios ya saben donde!

Estoy soltera por gorda

Relato : Estoy soltera por gorda

Me topé hace poco con un chico muy galante con el cual entablé una plática, en el transcurso de ella me preguntó:

—¿Por qué sigues soltera?
—Sigo soltera por gorda —le dije.

Él trató de convencerme y de ayudar a aceptarme... Lo paré en seco para decirle:

—Estoy soltera no porque yo no me acepte, al contrario, sé muy bien con las armas con las que cuento y con las que podría enamorar a un buen hombre, pero para la mayoría de ustedes es demasiado traumantizante que el resto de la sociedad los vea de la mano de una mujer que no está dentro de los "estereotipos" de belleza establecidos, tienen miedo de que los juzguen como poco hombres al sólo poder conquistar a una mujer "fea"...

—Estoy soltera por gorda pero no por mi poca aceptación, sino por la estúpida idea que se tiene de que depende del adorno que llevas al lado es el valor que tienes como ser humano; porque esta chuletota con grasa y todo, sólo la merece probar un hombre con gustos refinados y de paladar conocedor, no cualquier menso que tenga como fantasía estar con una "gorda". Así que mi soltería no es por mi baja autoestima, sino por la baja autoestima de los hombres que necesitan demostrarse unos a los otros lo que son capaces de "levantar".

jueves, 9 de mayo de 2019

Relato : Un cliente más

Relato : Un cliente más

Era... Feo, no muy feo, pero feo, un prominente estomago y una cara triste, un poco tímido, pero seguro que no era su primera vez, entró al cuarto del motel, estaba acostumbrada ya a no sentir nada, ni asco ni placer, un trabajo como cualquier otro, ella entregaría el cuerpo y él, el dinero.

-¿Te puedo dar un masaje?
Pregunta él
-Si
Contesta ella con indiferencia

El sabe de indiferencia, la vive cada noche en su casa, casado con una mujer que no lo ama, pero enamorada de su mejor posición social, qué al igual que ella entrega su cuerpo sin pasión.

-Recuestate, por favor
Ella obedece, se quita la ropa sin ningún gesto, sin deseo, sin nada, él esperaba más, pero sabe que por lo que paga no obtendrá la fantasía completa del amor.

Con la mirada perdida en la almohada siente sus manos que acarician su espalda con aceite, al principio nada,el simple roce de su piel no hace nada,pero poco a poco las caricias se suavizan,el gordo sabe lo que hace,su respiración se acompasa

-Eres hermosa.
Su voz tranquila suena enamorada
-Gracias
Contesta algo apenada, el cumplido suena sincero, más que sentido, le acaricia el alma y el hielo que debe poner a su trabajo comienza a derretirse, él la besa en la espalda, pero es un beso sentido, ni romántico, ni erótico es casi el beso de un niño.

Apenas escapando a la timidez y ella lo siente así,inhala su aroma,ella escucha su respiración al oído, la respiración de un enamorado que huele a su amada y eso la enciende por dentro, hacía tanto que no sentía eso, las perlas de rocío mojan sus labios y ella no lo puede creer, el gordito sabe lo que hace.

Los besos bajan por su espalda, con ternura con amor, cada uno un poco mas erótico que el anterior, sin darse cuenta ella se encuentra relajada, sus piernas no están tensas como de costumbre y el olor de su sexo comienza a inundar la habitación, el tipo es feo, pero la ha despertado de una manera genial, su sexo lo quiere y puede sentir que el de él también la busca, juega con su pelo, besa su espalda, la acaricia y poco a poco se atreve y su miembro roza su piel aceitada.

-¿Puedo?
Pregunta el mientras su mano baja suavemente de la espalda
-Sí
Contesta ella intentando ser tan fría como antes, pero con el deseo ardiente vivo.

Acaricia sus piernas y poco a poco se desliza más cerca, por fin sus labios, comienzan a sentir el roce deseado, suaves pero intensos, cada uno más perverso y atrevido que el anterior, sus labios se abren y sus dedos entran, el sabe que no debe ser violento, ella se da permiso de sentir como antes no lo hacia, su alma se vuelve líquida y sus dedos la encuentran jugando con su clítoris, abre bien sus labios y busca el punto que ambos desean que encuentre.

Ella se entrega y deja que los movimientos involuntarios la controlen, él hace contacto y ella brinca y grita al encuentro, hace tanto que lo escondía que se siente liberada cuando ocurre el encuentro, él es amoroso, dedicado, intenso, cada caricia, cada movimiento, todo en él está dedicado a generarle placer...

No lo puede creer, que le paguen por eso. Uno, dos, tres, el palpitar en su cuerpo lo encendió él, tan feo el gordito... ella se siente enamorada y puede sentir como él se entrega por amor, la bomba explota y ella derrama en sus manos el alma escondida, él la deja explotar, se acurruca en su vagina y le regala besos suaves, ella se siente enamorada y ve como cada beso que le da es de amor.

Se abrazan y la deja descansar...
Lo quiere, no sabe cuánto ha pasado, pero seguro su tiempo termino, lo besa, acaricia su miembro que se encuentra dormido, pero al sentir su mano vuelve a la vida, es una puta, solo es trabajo, pero ella quiere más, lo despierta, sus manos le queman, tiene ansiedad por sentirlo, lo quiere sentir a fuego vivo llenando sus entrañas y él despierta, potente, erguido, caliente.

Es solo uno más, pero es y será el único así en cuanto tiempo...
-Hazme tuya
-Susurra a su oído

Él es fuego, le entrega el alma y ella lo recibe entre sus piernas como hacía tanto no recibía un miembro caliente, sus cuerpos se unen a piel desnuda, ella se agita una vez más, este sexo sabe a amor...

Él termina...
Se sabe feo, se sabe imperfecto, tan lleno de amor pero tiene que pagar.

Él se queda enamorado, como de tantas otras atrás, ella se queda enamorada, pero solo es un cliente mas,

Él volverá a entregar amor y dinero a alguna más, ella tendrá que volver a trabajar.

sábado, 4 de mayo de 2019

Tu analgésico

Un hermoso y romántico relato de un hombre casado "Tu analgésico".

Tu analgésico

Relato de amor : Tu analgésico

No entendía por qué a veces eras tan fría, porque más de una vez decías tener dolor de cabeza para no tener intimidad conmigo. Dormía en ocasiones enojado por tu negativa.

"No me comprende" - me decía a mi mismo. "No entiende mis necesidades, cuando busque otra que no se queje" -Hablaba para mis adentros. Pero afortunadamente al pasar el enojo también se iban las malas intenciones. Sin embargo, era algo incomodo que me hacía pensar que ella no me quería.

Como la mayoría de las mujeres se mostraba reservada cuando le pedía explicaciones, por aquello que dicen ellas que algunas veces de nada sirve que comenten sus inquietudes, porque igual no les prestamos atención.

En una ocasión leí un artículo sobre las mujeres, donde hablaba de las razones por las que ellas se muestran indiferentes en la intimidad. Infidelidad podría ser la razón, "no creo, ni espero sea eso" - Pensé. Problemas de falta de deseo por cuestiones hormonales, "no creo" - Me dije. Ella cuando se da a la tarea responde muy bien. ¿Sería yo un mal amante? Pues no consideré esa razón, pues procuraba dejarla satisfecha y en ese sentido pienso que lo lograba.¿Se sentía utilizada? Umm, me pareció curiosa esta posible razón. Hablaba de cuando una mujer no es bien atendida y no se le dan muestras mínimas de cariño, pero solo se le da atención a la hora de buscarla para tener intimidad, y solo si acaso en estos momentos se les trata de manera especial. Esa me pareció la razón más lógica y traté de ser cariñoso con ella en los días siguientes. Le escribí una nota una tarde donde le decía que seguía siendo especial para mi como mujer y como compañera de vida. Traté de agradecer en lo posible su esfuerzo en el hogar y antes de llegar a casa uno que otro día, pasé por una tienda y le compré una chocolatina, unas galletas o cualquier golosina para mostrarle que me acorde de ella en ese momento. A veces se reía extrañada y me decía... "Y ese milagro"? Al tiempo que sonreía y yo también con ella.

Con el pasar de los días la empecé a ver menos a la defensiva conmigo , el gesto de su cara cambió y la vi más amable, como si las cosas que hacía por mi las hiciera de nuevo con gusto, al igual que cuando iniciamos nuestra relación, y ya no como si estuviera obligada.

Hacia una semana que no teníamos intimidad, porque yo no le había pedido que estuviéramos en esos días, solo me dediqué a intentar ser cariñoso con ella. Cabe aclarar que no sólo hacía esto por mejorar el área sexual, sino porque en general deseaba que nuestra relación floreciera y sentirme unido con ella en todos los sentidos.

Esa noche al ir a dormir se puso de pie frente a la cama, y me dijo:"Te has portado bien, ya es hora de que te atienda, no vaya ser que alguna loba se te ofrezca por ahí... Ya es hora que hagamos el amor". Se quitó su piyama sexy de dos piezas y vino hasta mi, apasionadamente me besó y se entregó a mi con un cariño tan especial como hacía mucho no lo sentía. Fue el mejor banquete después de una semana de abstinencia.

Antes de quedarnos dormidos en posición cucharita me dijo: "Me encanta que seas atento y especial conmigo, fuiste muy lindo en estos días. Extrañaba ese hombre lindo y romántico del que me enamoré".

Y así dormimos relajaditos y contentos, y yo quedé tranquilo porque entendí que no tenía otro, ni yo era mal amante, ni tampoco estaba enferma. Comprendí que sólo se sentía desatendida y ese era el motivo de su "dolor de cabeza''. Me di cuenta que solamente necesitaba un "analgésico", y ese analgésico era la atención, el cuidado y el cariño expresado con hechos... Ese analgésico era el amor!!